Por segunda noche consecutiva, la Policía cargó contra los manifestantes laicos que protestaban en el centro de Madrid contra la dura represión a la que se vieron sometidos en la marcha del miércoles. La manifestación laica de ayer tuvo más o menos el mismo final que la anterior: golpes y varios heridos leves.
Ante estos hechos, tanto el Sindicato de Periodistas de Madrid como la Asociación de la Prensa han mostrado su “rotundo” rechazo y su preocupación por la actuación de algunos agentes de Policía durante dos noches consecutivas en las calles del Madrid.
“Varios periodistas fueron retenidos, insultados y en algún caso golpeados mientras cumplían con su obligación de informar. Las denuncias de esos periodistas y las imágenes difundidas a través de Internet justifican sobradamente que el ministro del Interior, Antonio Camacho, ordene una investigación para aclarar lo ocurrido y, en su caso, depurar las responsabilidades que correspondan” ha instado el sindicato en un comunicado.
Y cuando se les hace saber que no participas de su credo, los católicos practicantes se transforman en violentos inquisidores, siguiendo a Torquemada. Hoy no pueden quemarnos vivos, pero sí utilizar a la policía para castigar al hereje.








